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El 18 de marzo empezó el segundo periplo de Gran Hermano. Muchos lo esperaban con ilusión, pero también había mucho escepticismo. ¿Lograría Gran Hermano cuajar entre el público? ¿Volveríamos a tener un Jorge o una Mafia?
Esta vez los concursantes no eran diez, sino doce. Teníamos a Carlos, un chulito de L´Hospitalet; Eva, una madre joven; Karola, un nervio puro; Alonso, un ligoncete; Kaiet, adicto a la telefonía móvil; Emilio, un macarra de cuidado; Marta, la pija del grupo; Fayna, una canaria sabrosona; Carmen, la vendedora de cosméticos; Fran, el ganadero y Sabrina, la amante de los delfines.
Gran Hermano tenía una sorpresita para cuando entraran los chicos por primera vez en la casa, los muebles estaban en el jardín y tenían que montarse ellos la casa. El dilema llegó cuando comprobaron que solo tenían once camas para doce personas. Finalmente, días más tarde encontraron la litera que les faltaba en el almacén, pero algunos se habían acostumbrado a dormir muy juntitos y ya no la necesitaron...
La primera noche estaba cargada de nervios, empezaban a conocerse y las charlas sobre el primer Gran Hermano estaban en la orden del día. Poco a poco los chicos fueron abriéndose y nos percatamos que Carlos, Marta y Karola eran los que podían dar más juego. A Karola le costó poco decir que le encanta que la aten cuando hace el amor...
Emilio empezó a sorprendernos a partir del segundo día. El chico era todo un esperpento, lo sabía todo, conocía a todo el mundo y encima era fan de Tamara... Sabrina no hablaba, era un fantasma en la casa, le costaba integrarse y parecía que fueran solo once concursantes.
Carlos nos mostraba día a día que era un tipejo muy cachondo pero con mala leche, Fayna no sabíamos por donde iba, a veces daba la sensación de ser muy falsa y en otras ocasiones parecía la sinceridad en estado puro. Marta era divertida, perspicaz y muy juguetona. Fran, el ganadero se afianzaba el papel de payasete del grupo; Mari se encargaba de preparar las comidas y Kaiet y Ángel nadie sabía como catalogarlos, estaban en tensión y hacían bien poco.
Me olvidaba de Karola y Alonso, este par empezó a intimar pronto, sus roces nocturnos e insinuaciones diurnas nos avisaban de que este Gran Hermano podía terminar plagado de parejitas.
El concurso avanzaba y Gran Hermano les había preparado la primera prueba semanal, se trataba de pintar cada día un cuadro de un autor célebre. Después deberían troquelar los trozos del cuadro en los que aparecía un rostro para sustituirlo por sus propias caras.
Sin quererlo ni beberlo pasaban los días y entre Kaiet y Mari parecía que crecía una buena amistad. Sabrina seguía en su mundo y Carlos nos divertía con sus frases míticas y su chulería y desparpajo.
LA PRIMERA NOMINACIÓN
Casi ni se conocían, habían compartido pocos días juntos, pero Gran Hermano les hizo nominar sin previo aviso. Los chicos no pudieron pactar porque la organización les indicó que estaba prohibido y vimos a una Karola destrozada tras realizar su nominación...
Entre Marta y Emilio había un feeling muy especial, los chicos tonteaban todo el día como si fueran una pareja estable. En aquella época, Eva iba a su rollo sin mojarse y tanteando el terreno, igual que Kaiet y Ángel.
Fran y Carlos seguían con su cachondeo habitual, cuando se cruzaban en el lavabo, Carlitos le decía a Fran: "Haz ver que te caes y me chupas la polla"... lo de Carlos era tremendo, el chico se había tirado cuatro días sin ducharse y en más de una ocasión se lavaba los pies y salía como si nada, con el albornoz... Fran no se quedaba corto, sus duchas consistían en lavarse la cabeza y los pies. En fin, que había un poco de guarrería en la casa...
Y LOS NOMINADOS SON...
Llegó la primera nominación y con ella el primer gran enfado en Gran Hermano. Los nominados fueron Fayna, Marta y Fran. Fran se lo tomó bien, posiblemente lo habían nominado por dormir todo el día y colaborar poco en la casa. Fayna no se esperaba su nominación y Marta, a pesar de esperar la nominación, declaró la guerra a sus "nominadores"...
Las noches empezaron a ponerse interesantes. Marta decía tener claro quienes la habían nominado y a pesar de que Fayna y Marta se habían nominado mutuamente y no habían cuajado una buena relación, empezaron ha criticar duramente a sus compañeros y a forjar un vínculo en común a raíz de su candidatura a la expulsión. Marta tenía claro que quería venganza y así lo demostró...
Su principal objetivo fue Karola, Marta estaba convencida que Karola la había nominado porque la veía como a una pija. Atacó a Karola donde más le dolía... Sabía que entre Karola y Alonso había un gran feeling, por no llamarlo de otra manera y Marta decidió coquetear con un Alonso abierto a todos los coqueteos.
Pero Marta no se conformó con atacar a Alonso, la chica coqueteaba con todos los chicos de la casa y su sinceridad en algunos comentarios y su actitud radical desde que conoció su nominación iban "in crescendo".
Habían vendido a Marta como una pija, la chica incrementó su fama de pija explicando a sus compañeros la multitud de millones, de hoteles y de apartamentos que tienen sus padres, además de la concesión del restaurante del Atlético de Madrid y una buena amistad con Jesús Gil. Si a esto le sumamos unas declaraciones suyas en las que decía que en la época de Franco no se vivía tan mal e incluso estaba de acuerdo con varios de los postulados del fascismo, la chica estaba en el punto de mira de la audiencia y su expulsión parecía casi irremediable.
Carlos y Fran también declararon su afinidad con el fascismo de Franco y el primero se afianzaba una más que merecida fama de machista, poco dialogador y quinqui, aunque su gracia y salero convertían sus diálogos en los momentos más divertidos del programa.
Marta iba a más, provocaba a las cámaras con sus jugueteos, propiciaba juegos entre los concursantes, no paraba de animar a su equipo del alma; el Atlético de Madrid y lo más importante, divertía al personal. Carlos, Marta y Fran eran sin duda el alma del concurso, el caso de Fran era distinto, el chico dormía la mayor parte del día, pero cuando estaba despierto nos tronchábamos de risa...
LLEGÓ EL AMOR
Marta preparó un juego infantil en el que los chicos y las chicas tenían que darse besos en los labios. Martita tenía un objetivo claro, ella veía muy buen feeling entre Carlos y Fayna y quería liarlos. La chica lo consiguió a raíz del jueguecito, la parejita se enrolló y allí empezó una relación cargada de amor y cariño.
Entre Marta y Emilio desaparecía el feeling de los primeros días y Emilio cada día coqueteaba más con una poco receptiva Eva. Alonso también perdió mucha de su confianza con Karola para acercarse aún más a una Marta que le tenía mucha tírria a Karola...
Finalmente, entre Emilio el macarrilla que lanzaba frases como esta: "Tengo los huevos llenos de amor" y Eva, la cosa cuajó y terminaron enrollándose, formando así la segunda parejita de Gran Hermano. Esto parecía un templo del amor y algunos como karola no podían soportar el ajetreo nocturno que se llevaban las parejitas...
Emilio empezaba a cambiar, al lado de Eva dejó de lado su actitud macarrilla, hostil y cachonda que nos había vendido, para convertirse en un macarrilla enamorado. Kaiet y Ángel seguían en la retaguardia, sin destacar en el grupo y sin mostrarnos como eran. Pero lo de Sabrina era tremendo, la chica seguía sin hablar y sin involucrarse con el resto del grupo...
Sin comerlo ni beberlo llegó el miércoles de expulsión. La elegida para abandonar la casa fue Marta, la habían vendido como una pija fascista y eso fomentó su eliminación. La noche antes de irse, Marta nos sorprendió con unos momentos mágicos con Kaiet, una noche sin besos, sólo con caricias y un baile muy especial que terminó con una promesa: "Nos debemos un baile cuando estemos los dos fuera"...
Con Marta se fue el auténtico espíritu del Gran Hermano. Una chica polémica, divertida, sincera y con ganas de armar jolgorio y controlarlo todo, su expulsión cambió el devenir de Gran Hermano, pero eso es ya otra historia.
Cristian
cristian@portalmix.com
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